Me llamo Javier, y si hay algo que me hace vibrar más que nada en el mundo, es el rugido de una moto de enduro surcando obstáculos imposibles. Llevo más de diez años enganchado a este deporte, pero no me refiero a las carreras salvajes por montañas y bosques, sino a esas batallas épicas que se libran en circuitos cerrados: pabellones cubiertos, estadios de fútbol reconvertidos en coliseos de barro y adrenalina. El enduro indoor, como lo llamamos, es mi escape perfecto. En España, esta modalidad ha crecido como la espuma, y hoy quiero compartir contigo por qué deberías unirte a esta fiebre. No solo te recomendaré por qué es la mejor forma de disfrutar el enduro, sino que también te contaré si hay algo en el horizonte para los próximos meses. Prepárate, porque esto no es solo un deporte; es una adicción que te deja exhausto y pidiendo más.